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¿Qué es un palíndromo?

fabian | 17 Novembre, 2004 17:15

palindromo

He puesto una imagen de un espejo. Las dos caras, la real y la reflejada, no son iguales, sino simétricas. Quizás por ello, las ideas pueden confundirse porque un palíndromo es una frase que se lee igual al derecho que al revés.

Hay palabras palíndromas, como reconocer. Si la lees empezando por el final es igual que empezando por el principio.

La frase palíndroma más conocida es: dábale arroz a la zorra el abad. En esta frase, como en la mayoría (posiblemente todas) de las palíndromas, no hay que tener en cuenta los espacios entre palabras.

Pero hay otras frases en las que se cumple el mismo fenómeno:

  • Sé verla al revés.
  • No deseo yo ese don.
  • Somos o no somos.
  • Yo hago yoga hoy.

A veces no es toda una frase sino tan sólo una parte (un sintagma), como La ruta natural.

Si te interesa, Víctor Carbajo ha recopilado 33733 palíndromos que te puedes bajar en un archivo pdf.
También puedes encontrar palíndromos en las páginas de Marcos Donnantuoni, Rodolfo Franco o Julián del Salado.

Información recogida (aunque no copiada) de Tam Tam

Comentaris

Crítica literaria.

susan esqueda aceves | 26/09/2006, 18:11

EL PALÍNDROMO-TOTAL DE OSCAR RENÉ CRUZ NO ES PALÍNDROMO

Han pasado 19 años desde la publicación del Palíndromo-Total de Óscar René Cruz.

En el año 2002 se reimprimió para celebrar el último año palindromático que nos tocó vivir. El siguiente será el año 2112.

La publicación de sus primeros palíndromos, en forma de libro, con prólogo de José de la Colina y diseño de portada de Vicente Rojo, ya cumplió 30 años, más de un cuarto de siglo. Lleva cuatro reimpresiones, cada una ampliada con nuevos textos.

Específicamente el Palíndromo-Total ha merecido en la divulgación de la palindromía un trato marginal. Se le ha considerado una obra rara. García Terrés le dedicó un fragmento de sus Litorales en la Gaceta del Fondo de Cultura Económica, no llegó más que a calificarlo como un tour de force. La idea general es que se trata de un palíndromo muy largo, el más largo que se haya escrito jamás en español, hasta lo que va del siglo XXI.

Hay aquí una debilidad de visión, de la que no deben pecar los críticos y los analistas literarios. A mi juicio, se está frente a algo nuevo y, por tanto, su lectura merece más detenimiento. Al menos es una muestra de un proceso de búsqueda que ya tiene una historia, nombres propios (de autores no reconocidos en el ámbito tradicional, como el argentino Fillol, el venezolano Lancini) y un entorno mundial de expectación (veáse la palabra palíndromos en internet).

La palindromía es como los rosales que nos ofrecen una flor aquí otra allá, una más bella que otras. Sencillamente las rosas brotan de manera natural. Ahí están los palíndromos en su Topus Uranos, es cuestión únicamente de lanzar el anzuelo para traerlos de su universo al nuestro. Por eso el poeta y también palindromista Otto Raúl González, habla de “cosecharlos”.

El palíndromo-total no suma rosas, no cultiva rosales. El palíndromo-total es como un árbol, en donde las flores y las hojas se van haciendo una sola cosa con las raíces y con el tronco y con las ramas.

González, con su gran talento, aunque pasando aún por el calificativo de “palíndromo más largo y completo que se conocen en nuestro idioma” ya presenta a Óscar René Cruz como “un auténtico poeta Jánico del género lírico y con bien logrados matices eróticos”. Otto Raúl agrega más adelante… “pero lo más importante de todo es que el poema se va deslizando poco a poco…”

Efectivamente el Palíndromo-Total es un poema. Fiel a los orígenes de éste, Cruz no fue capaz de diferenciarlo de la palindromía de manera puntual, al momento de su publicación hace 19 años. Tiene un título: Oh ave de vaho que, cursi como frase pero preciso y muy limpio como palíndromo, encuadraba bien con el sentido general del poema, el mismo del Eclesiastés: todo es vanidad.

Como puede constatarse, en Oh ave de vaho:

El juego ya no es de palabras o frases, como define el diccionario a los palíndromos. Ahora ya es un discurso, compuesto de oraciones y párrafos, de versos.
La palabra palíndromo (oro, radar, anilina, somos, seres, solos, p.e.) deja de ser primaria y cede su preponderancia a la letra y a los espacios entre letras. Los espacios, como los silencios en música, manifiestan aquí todo su valor. Veáse como ejemplo el notorio caso de “Leonardo, Leo nardo, León Ardo” (fragmento del Oh ave de vaho).

Se valúa cada palabra lograda, se pondera en función del sentido y de su relación con la precedente o la subsecuente y así se agrupa o separa de otras, en el espacio de cada página, para imprimir una sentencia o un verso en su justo sitio. Este hecho a mi juicio establece una diferencia adicional entre lo que puede ser un palíndromo largo y un poema palindromático.

Por ello juzgo que con Oh ave de vaho quedó inaugurado un nuevo género de escribir poesía.

Desde siglos se han escrito poemas en forma de sonetos, redondillas, versos libres, etc. A estas formas agrégase ahora la forma de escribir poesía en donde la primera letra de la primera palabra del poema es la misma que la última letra de la última palabra y que la segunda se corresponda con la penúltima y así sucesivamente hasta llegar al centro del poema.

Aquí hay un reto para la pléyade de poetas de habla española ¿o pasarán siglos y siglos como ocurrió con los palíndromos, para que alguien se ocupe de desarrollar esta novedad?

En el reciente libro de Óscar René Cruz Minificciones Palindromáticas (2006) se abandona la idea del gran discurso poético, en aras de la claridad y de la precisión, de lo puntual, en correspondencia con la posmodernidad.

El palíndromo tiende a ensuciarse cuando se extiende con frases oscuras, confusas e incomprensibles. Este pecado se nos presenta incluso en muchas pequeñas frases palindromáticas, de quienes tienen poco oficio y publican mucho. El mérito de Oh ave de vaho se agranda cuando se revisa.

En las Minificciones Cruz incorpora un elemento fuera de lo que será leído en los dos sentidos, de ida y de vuelta (al contrario de Oh ave de Vaho, en donde la totalidad del libro se lee yendo y viniendo): las mini introducciones, por así llamarlas, recurso literario para inducir la atención del lector hacia el sentido del texto. Generalmente los palíndromos no se leen sino se comprueban, con lo que se pierde el desencadenamiento emocional. El éxito ya comprobado de las Minificciones es que los lectores las disfrutan y no se las lee al revés, sino posteriormente.

En este nuevo libro, como está implícito en su título, se intenta el cuento o relato corto, muy breve, que haga explotar emociones al instante. (“Emoción, síntesis, bruma, todo en una gota de espuma”, como reza el conocido Hai Ku)

Ya llegó el tiempo de congratularnos con obras como estas, que señalan nuevos rumbos a un quehacer literario paralizado desde hace años en su propio refinamiento y orientado al éxito monetario o administrativo.

Vale repetir este texto del autor de los Diez colores nuevos, Otto Raúl González, “no deseamos más que dejar inscrita una invitación cordial, alegre y confiada a los lectores para que penetren cuanto antes en este bosque iluminado por las luces mágicas de un verano radiante; y gocen de los frutos redondos y sonoroso que Óscar René Cruz ha escrito para deleite de todos en general y de los buenos catadores en especial”
Susana Esqueda Aceves
Septiembre 2006.

 
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