quaderns

bitàcola de l'ies emili darder|web instituto | Contacto

La música barroca

fabian | 10 Gener, 2005 18:20

clavicémbalo

El archivo musical de la portada del web del instituto para este mes de enero nos invita a hacer una introducción a una música que ha sido desconocida durante bastantes años. Para mí una música llena de momentos esplendentes, magníficos, llenos de sentimientos optimistas.

Esta obra, un corto fragmento de la ópera Les Indes Galantes de Jean-Philippe Rameau (1683 - 1764), músico francés del final del Barroco, me servirá para escribir unas breves anotaciones sobre esta gran época musical que sería olvidada durante más de cien años y recuperada en parte de su esplendor y belleza en la actualidad.

La música renacentista, justo anterior a la barroca (1600 - 1750), se basaba en la voz, los instrumentos, en caso de utilizarse, todo lo más tocaban las mismas notas que las voces cantaban. Y en verdad que eran bellas obras, cantadas muchas veces a cuatro voces - sopranos, contraltos, tenores y bajos -. La música era principalmente de iglesia y de palacio. Así, motetes y otras composiciones se cantaban en las iglesias, mientras que en los palacios, más bien castillos, aparecían las primeras composiciones no sacras que nos han quedado en algunos cancioneros. Los instrumentos de entonces, muchos de ellos desconocidos en la actualidad, imitaban las voces. Así, por ejemplo, las flautas renacentistas (más sencillas que las barrocas), eran también cuatro con los mismos nombres que las voces y su acompañamiento se limitaba a reproducirlas.

Con el Barroco se rompe esta sumisión de la música instrumental a la vocal. Los instrumentos, muchos y muy variados tales como clavecines, laúdes, violas da gamba, sacabuches, oboes muy variados, los primeros clarinetes, etc. buscan y logran independizar la música instrumental de la vocal.

La música vocal adquiere aún mayor importancia. Nace la ópera y son famosas las cantatas cantadas por grandes coros. Pero también empieza a tomar importancia la voz individual, incluso en tonlidades exclusivas de esa época como fue la de los "castrati".

Aunque una parte importante de la música, tanto de la vocal como de la instrumental, continúa con obras sacras, hay otra parte también importante que, pagada por reyes y grandes señores, crean otras formas, como las "suite" de danzas, los "concertos", sonatas y óperas. Las grandes fortunas en sus palacios barrocos pagan a músicos para que casi cada día les amenicen con alegres fiestas o que acuden a las óperas.

La música barroca adquiere en diversos lugares de Europa formas diversas, singulares , pese a que se intente imitar la música italiana. Si es en Italia donde está la cuna de grandes músicos barrocos (Vivaldi, Monteverdi, Scarlatti, etc.), en cada país de Europa la música adquirirá unas formas propias (en Alemania: Telemann y Bach; en Inglaterra, Haendel; en Francia, Lully, Couperin y Rameau).

Luis XIV, el Rey Sol

Así, es característica de la ópera francesa el introducir cortos números de ballet. Y, en el archivo musical de este mes, que es un fragmento cercano al final de la ópera, podemos escuchar un rondeau que es una pieza de ballet. Es la Danse du Grand Calumet de la Paix, exécutée par les Sauvages. A continuació continúa el canto operístico:

ZIMA, ADARIO
Forêts paisibles,
Jamais un vain désir ne trouble ici nos coeurs.
S'ils sont sensibles,
Fortune, ce n'est pas au prix de tes faveurs.

CHOEUR DES SAUVAGES
Forêts paisibles,
Jamais un vain désir ne trouble ici nos coeurs.
S'ils sont sensibles,
Fortune, ce n'est pas au prix de tes faveurs.

ZIMA, ADARIO
Dans nos retraites,
Grandeur, ne viens jamais
Offrir tes faux attraits!
Ciel, tu les as faites
Pour l'innocence et pour la paix.
Jouissons dans nos asiles,
Jouissons des biens tranquilles!
Ah! peut-on être heureux,
Quand on forme d'autres voeux?

ZIMA, ADARIO
Bosques apacibles,
nunca un vano deseo turbe aquí nuestros corazones
Si son sensibles,
Fortuna, no es a costa de tus favores

CORO DE SALVAJES
Bosques apacibles,
nunca un vano deseo turbe aquí nuestros corazones
Si son sensibles,
Fortuna, no es a costa de tus favores

ZIMA , ADARIO
A nuestros retiros,
Grandeza, no vengas nunca
a ofrecer tus falsos encantos!
Cielo, los has hecho
Para la inocencia y para la paz.
Gocemos en nuestros asilos,
¡Gocemos de los bienes tranquilos!
¡Ah! ¿Se puede ser feliz,
cuando se conciben otros deseos?

Las composiciones del Barroco serían olvidadas antes del final del siglo XVIII. Los instrumentos, sustituidos por otros más potentes, se perderían. Sólo algunos cuadros y algunos dibujos quedaron para recordarnos instrumentos como el clavecín, las flautas dulces, la viola da gamba, el oboe d'amore. Hacia el final del siglo XIX, Mendelsshon, recuperaría parte de la obra de Bach; también se rescataron partituras de Vivaldi y Monteverdi. Las guerras europeas extrajeron de lo que habían sido grandes palacios algunos instrumentos de esa época así como partituras. A lo largo del siglo XX hubo un esfuerzo general para recuperar las formas, los instrumentos, los sonidos y las obras musicales de este largo y rico período musical del Barroco. Aún falta mucho, pero las obras de los grandes compositores, tocadas con los instrumentos de la época, nos muestran una nueva y maravillosa música que fue olvidada y rescatada del desconocimiento.

Comentaris

olá

gaby | 18/04/2005, 09:04

adeus

Re: La música barroca

hhh | 13/05/2006, 16:39

msca bem cool
 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb